
Ella se había reconstruido muchas veces, después de haber sido despedazada por la vida.
En estricto rigor, era un mosaico humano, era la unión de sus partes rotas.
Esa noche en el motel, me quedé embelesado mirando cada una de sus cicatrices; la miré con ojos de caleidoscopio.
No comments:
Post a Comment